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Dr. José Luis Fernández Zayas comenta sobre Sustentabilidad

José Luis Fernández Zayas en FOROS SOBRE REFORMA ENERGÉTICA

Breve explicacion sobre la situacion de las energias renovables.

Inauguración del Foro Global de Energías Renovables

martes, 1 de diciembre de 2009

COP-16: México 2010

En un año México será la sede de la XVI Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP- 16). El gran desafío para el 2010 será alcanzar un acuerdo vinculante para frenar el proceso de calentamiento global que aflige al planeta. Esto no fue posible en la COP-15 de Copenhague 2009, la cual finalizó este viernes con un acuerdo puente, de alcances limitados, obtenido en “tiempos extras”.

¿Cuáles fueron los principales acuerdos de la COP-15? Como meta de largo plazo se buscará impedir un incremento superior a los dos grados Celsius en la temperatura global durante el presente siglo. Esta meta podría modificarse en el 2016 a un límite máximo de 1.5 grados. Para el año 2050, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera deberán ser un 50 por ciento inferiores a las cuantificadas en 1990. Los países desarrollados lo harán en un 80 por ciento. Para el periodo 2010-2012, los países desarrollados aportarán asistencia tecnológica y 30 billones de dólares para financiar acciones de mitigación y adaptación de las naciones con menores niveles de desarrollo ante el cambio climático. Estos recursos alcanzarán una cifra anual de 100 billones en el 2020.

Aun cuando no se integraron nuevos países al protocolo de Kyoto, especialmente Estados Unidos y China, este compromiso seguirá operando con las naciones que en su momento lo suscribieron. Los países en desarrollo y los países desarrollados ajenos al protocolo de Kyoto, establecieron metas voluntarias de reducción de sus emisiones de GEI a mediano (2020) y largo plazo (2050). El gran reto de la COP-16 de México 2010, será ajustar esos ofrecimientos y garantizar su cumplimiento mediante la celebración de un acuerdo con fuerza legal.

Era difícil esperar un mayor compromiso de los Estados Unidos. Con una agenda interna marcada por la crisis económica, el desempleo y los costos políticos de la reforma al sistema de salud, el presidente Obama ganó tiempo para hacer avanzar el tema en la agenda legislativa interna, así como para dar tiempo a la industria norteamericana para capitalizar en su provecho las crecientes oportunidades de negocio relacionadas con las energías “verdes” y en general con un uso más eficiente de la energía.

Los retos y oportunidades de la COP-16 para México serán considerables, sobre todo considerando que se agregan a una agenda económica, política y de seguridad, desbordada por demasiados años de indolencia. Pero el compromiso ahí está y habrá de hacérsele frente y tratar de utilizarlo como catalizador para empujar nuestros propios procesos de transformación interna.

En Copenhague el presidente Calderón también estableció los compromisos de México ante el problema del calentamiento global: una reducción de las emisiones de GEI del 30 por ciento para el 2020 y del 50 para el 2050. Lo que no dijo Calderón es cómo lo haremos. Precisar los cómos es fundamental en un país cuya eficiencia energética no sólo no ha progresado, sino que ha mostrado ligeros retrocesos. Comparados con el país sede de la COP-15, salimos muy mal en la foto, pues en los últimos 30 años esta nación nórdica logró un aumento del 80 por ciento en su PIB real con la misma energía y con menores emisiones de CO2.

Según datos de la Semarnat publicados el día de ayer por VANGUARDIA, las principales emisiones de GEI en México corresponden a la generación de electricidad, la extracción de petróleo, la petroquímica y el transporte. Su producción está muy relacionada con nuestros estilos de vida y consumo, los cuales ocurren mayoritariamente en donde la población se concentra; es decir, en las ciudades. Enfrentar con eficiencia el problema abrirá áreas de oportunidad de negocios y de ocupación, así como la posibilidad de construir espacios y formas de vida más agradables y ambientalmente sustentables. Por esto y mucho más, el 2010 promete ser un año particularmente excitante.

Aviso a los eventuales lectores: las próximas dos semanas estaré fuera de circulación por vacaciones. Mis mejores deseos para ustedes y los suyos. Nos vemos en enero.
Autor: Alejandro Dávila flores
fuente:www.vanguardia.com.mx